Pequeños asuntos pendientes.

Recurriendo a nuestro viejo pensamiento mágico infantil, imaginemos que una hada madrina viene concedernos un deseo. Entonces, revisamos en nuestro archivo de “asuntos pendientes”, y vemos, que algunos anhelos quedaron colgados por ahí, tal vez no sean los más importantes de la vida, es quizás ese sueño “irrealizable”, que dejamos a un costado, porque era como ese antojo por una torta gigante de chocolate. No están dentro de nuestras necesidades imperiosas.
Son otra clase de anhelos, como tener un piano, para aprender a tocar, y crear mi propia música en él; tener una sala enorme como esas donde practican ballet, para bailar como cuando era niña; una hamaca exclusiva incorporada en mi jardín; o simplemente miles de hojas en blanco, y un par de fibras de colores, para dejar producir a mi libre imaginación.Todos tenemos asuntos pendientes, cuáles son los tuyos? Ilustración:Angel By Oprisco
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