Bloggers encadenados

Cuando comenzamos a escribir un blog, lo hacemos motivados por objetivos personales. Es decir, exponemos en este espacio, nuestras preferencias, opiniones, y sensaciones.
Si alguien que pasa por este lugarcito, se siente inspirado o decide dejar su huella aquí, nos sentimos felices, porque hemos atravesado esa pantalla, que nos separa, en este mundo cibernético.
Para que nos conozcan, colocamos nuestro blog, en directorios y lugares donde puedan acceder a él.
Algunos de ellos, tienen “ranking”, puntuaciones, categorías, etc. Y a veces, en el afán de mostrar nuestro espacio, nos olvidamos cuáles eran nuestras prioridades desde que publicamos el primer post en el blog. Y empezamos a estar más pendientes de esos términos que más arriba mencioné.
Entonces, dejamos de ser libres, para estar atados a determinados números, que si bien ayudan a que más personas nos visiten, no debemos estar condicionados solamente para ese fin.
Nos dejemos de escribir lo que nos gusta, de exponer aquello que nos produce satisfacción.
Aquí somos libres para expresarnos, no permitamos que eso cambie.
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