La red subjetiva

En ocasiones aparece un pequeño arco iris, en el lugar menos pensado, casi imperceptible yace donde todo pareciera gris. Se podría decir que a veces los hechos de la física nos sorprenden.
Pero nuestra imaginación atrevida quiere pensar que ese diminuto arco iris es una señal, de que siempre no importa cuan oscuro se vea la superficie de los problemas que nos inquietan, si uno los mira con otro cristal, lograremos ver en ella una gama de colores diferentes.Tal vez se trata de puntos de vista todo lo que percibimos,como las imágenes que llegan a nuestros ojos, no lo hacen sin pasar por un filtro, debido a que se encuentran condicionadas no solo por el ambiente físico sino por nuestros preconceptos, y por la propia subjetividad. Realmente, ¿podemos ser objetivos en algún momento o siempre nos encontramos detrás esa red subjetiva?
De igual manera, como nuestra percepción de los objetos esta impregnada de los perjuicios y preconceptos que yacen en la mente, con la adquisición del conocimiento propiamente dicho, la mirada sobre el mundo de los hechos adquiere otro color ante los ojos. Sería algo similar a obtener unas nuevas gafas, cuando nos sacamos las mismas, volvemos a un estado anterior o la ignorancia, por llamarlo de algún modo. La cuestión es que, nunca más nos podemos quitar esas gafas. El conocimiento asimilado actúa como una red subjetiva a través de la cual vemos todo aquello que nos rodea. Es imposible escaparse de ella, la objetividad quedaría convertida en pequeños orificios de esa red.
Ilustración:Dreamcatcher by Larafairie
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