Un millar de constelaciones, un millar de vidas

Y de repente a mitad del viaje, el cielo pareció abrirse para mostrarme un caracol de diminutas estrellas y constelaciones. La única cámara eran mis ojos para captar semejante belleza. Nuestros senderos se entrecruzan una y otra vez como las constelaciones, la vida toma sentido al mirar el conjunto de vínculos, y lazos establecidos en el recorrido por los mismos. Tal vez mi vida tuvo que entrecruzarse con otras, hasta llegar a ti, y a que tu vida fuera parte de la mía. Y nos convirtiéramos en una sola estrella que titila en el firmamento. Al construir lazos con otros  nos reconocemos y sentimos que somos parte de algo mayor en nuestro pequeño mundo. De repente me encontré a misma en la propia estela dejada por otros y en tus ojos descubrí eso que llaman amor. Todo ello paso luego de un millar de constelaciones o de un millar de vidas.
Ilustración:Star By Milk Cream
Anuncios