"La hoguera de las vanidades"

El mar virtual, se ha convertido en la red de las red sociales, Facebook, MySpace,Twitter..etc. Hoy voy a detenerme en esta última, en la cual participo.
El disparador principal que nos invita a escribir, en dicha comunidad en tiempo real es : Qué estás haciendo? A partir de esa premisa, las personas transcriben detalles de sus vidas, y a la par interactúan con otros usuarios(seguidores) y a los que pueden seguir o no sus “tweets”.
Así nos encontramos con personas que tiene más followers que following o la inversa.
Algunos de ellos son bloggers de larga data en la red , otros se hicieron conocidos por sus seguidores, o personajes públicos (actores, periodistas,cantantes..etc).
Las interacciones entre usuarios, a veces se vuelven tan ágiles, que podría asemejarse a un chat.
Si queremos podemos hacer nuestra red privada, colocando un “candado”, de esa forma solo nos seguirán aquellas personas que deseemos y evitamos también, que un spam se agregue a ella.
Pero cuál es su verdadero atractivo. Nos da libertad para expresarnos, contar lo que nos sucede en el momento,y levantar información masiva. Sin embargo, nos es lo único, además esta la posibilidad de que haya un “ojo” atento que nos observe. Y aquí empieza jugar un poco nuestro narcisismo.
Es así como nuestro mundo irreal, se transforma a la vez en numerosos submundos virtuales.

Podría afirmarse que poseer autoestima es saludable, nos permite valorarnos, crecer como sujetos. No así el ego, esta sobrevaloración de nosotros mismo, no enceguece, no nos deja ver nuestros errores, reconocer y valorar al otro. Mucho de ello se puede ver en Twitter.
Cuando el ego echa su ancla, en el centro de nuestro ser, nos olvidamos de un pequeño e importante detalle, a tener cuenta, y es que nos hallamos sumergidos en una red social.
Como la palabra “social” lo indica, no estamos solos, habrá otros que leerán lo que escribimos, harán apreciaciones sobre ello, y también esperarán, en ocasiones, alguna respuesta de nuestra parte.
Pero no siempre este círculo comunicacional, contendrá estos supuestos elementos, encontraremos tal vez, personas que solo les interese satisfacer su ego personal, y no quieran interactuar o reconocernos como par.

Empezamos a introducirnos en “la hoguera de las vanidades”, donde el respeto se desvanece, se erigen “líderes forzados” , y se tiende a subestimar al otro, al punto en el cual, la palabra de este carece de valor.
Y aparece un doble discurso, por un lado se invita a equiparar las desigualdades sociales (en campañas opositoras) con frases detrás de un signo #, pero por otro, se tiende a segregar más que a sumar individualidades.
Siempre debemos tener presente que detrás de los pequeños seudónimos y los audaces disfraces, se hallan personas reales, con sus ideas, sentimientos, y principios. Por lo tanto, merecen nuestro respeto.

Solo soy un ser con una sola ala.

Ilustración: feel by duende

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4 pensamientos en “"La hoguera de las vanidades"

  1. Juan Pablo

    Muy lindo tu análisis.
    Muy lindo tu blog.
    Muy lindo tu twitter.
    Muy lindo tu theme.
    Muy linda vos.
    Muy lindo todo, ok, pero no seas vanidosa eh!!

    :-)

  2. Susana Vera-Cruz

    Como en todos lados Silvia, pues es fàcil inventarse un mundo y llenarse de amigos aunque en la vida los hayamos conocido.
    El ego desmedido te hace alucinar y cuando ves la realidad, te encuentras totalmente solo.
    A parte que hay tambièn mucho voyerismo virtual, para adentrarse en temas de otros, si no colocas candado.
    Un besito amiga

    Agualuna-Sussy

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