Con los pies descalzos: Sin educación no hay progreso posible

“Solo se progresa a través del estudio y la formación”

Es una frase para pensar, y que encierra una gran verdad difícil de transmitir.
En el anterior post, nos referimos a cambiar el concepto del éxito asociado a lo superficial, y a lo inmediato.
Sin embargo, poder darle un giro diferente, implica sortear los obstáculos que nos imponen las imágenes disparadoras, provenientes de los medios de comunicación,que proclaman a toda voz “el triunfo efímero”,y sin esfuerzo.
Plantear que solo se logra el éxito de la mano de la educación, es la clave para transformar el futuro de un país.
Por ello, debemos orientar a los jóvenes, en la búsqueda de una vocación u oficio. Derribando viejos mitos, como el hecho de no concluir una carrera es sinónimo de fracasar.
Vivimos en un mundo cambiante, y nosotros mismos somos seres que constantemente nos redefinimos.
La elección de un camino, puede ser definitoria en algunos casos, pero no en la mayoría.
La vocación a veces es un rompecabezas, que se van construyendo a partir de transitar por varios senderos.
Hoy en día el abanico de oportunidades es amplio, podemos optar por diversas carreras, tanto universitarias como terciarias.
Dentro de las primeras, encontramos algunas a las que podríamos llamar “tradicionales”, que han adquirido mayor preponderancia, por los significados que ellas encierran: seguridad economía, estabilidad laboral,…etc.
Pero existen otras, tal vez no tan conocidas, con las cuales también se puede acceder a una rápida salida laboral.
Lo importante es saber que en este terreno: “la primera opción no siempre es la que cuenta”, y que podemos equivocarnos.
Vislumbrar la pasión o las pasiones que se debaten en nuestro interior, es un aprendizaje, que debe ir acompañado de muchos cambios, que atañen a la enseñanza.
Debemos hallar la forma, para que todo lo aprendido no quede
en el olvido o sea clausurado.
Escuché, en un programa de televisión(“Argentina para Armar”), algo muy interesante para resaltar, que es la posibilidad de que existiera una certificación de los conocimientos o estudios intermedios,que uno adquirió en su paso, ya sea por una universidad o por una institución, sin haber finalizado los mismos.
El no haber alcanzado a culminar una carrera, no significa que no hayamos asimilado saberes en transcurso de esta, y que podemos aplicarlos en un trabajo.
De eso se trata, de abrir caminos, en una sociedad, en la cual hay miles de jóvenes entre 14 y 24 años, que ni trabajan ni estudian, donde la figura del docente aparece desvalorizada, y la educación media presentan muchas falencias, que dificultan la correcta transición desde el secundario hacia la universidad.
Recordemos que sin educación caminamos a oscuras y con los pies descalzos.

Ilustración:Dunite en unite principe By BenoitPaille

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