Après la tempête

A veces solamente hace falta el movimiento de una pequeña estrella, para que todo el universo cambie. Adquiera mayor brillo o se opaque.
No siempre el cielo, que se muestra ante nuestros ojos, se encuentra poblado de estrellas, o ángeles guardianes.
De vez en cuando, pareciera ser que un ángel se pierde en el camino, y queda varado en medio de la tormenta, con una sola ala, volviéndose humano.

Ilustración: Heavy things won’t fly by ‘girltripped

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