En la mira…

Podemos armar una revolución con solo un pulgar hacia arriba, liderar un grupo humano, cruzar el continente, comunicarnos  con un familiar lejano, mandar una bonita tarjeta de navidad…Contarle al “mundo” que tenemos una “relación”, o simplemente nuestro estado de ánimo a través de un divertido emoticón.
La tecnología cambió la vida del hombre de forma positiva pero también negativa. Este se ha transformado, con el paso del tiempo, en un ser cada vez más sedentario.
Y su sedentarismo abarca tanto su universo laboral como el de sus relaciones sociales.
La palabra Amistad tiene para el ser humano un peso particular, porque desde su nacimiento necesita de Otro para sobrevivir y para  que lo reconozca como tal. Pero a partir de las redes sociales, esta palabra tan significativa, adquirió un tono distinto.
El término Contacto o Seguidor (en el caso Twitter) , Facebook lo transformó en Amigo. Así nos permitimos tener cientos de amigos en esta inmensa red social. Pero, realmente son nuestros amigos? Si bien, agregamos a nuestro FB familiares, conocidos del trabajo, de la facultad, amigos “reales”. Pero aun así, todas estas personas, en algunos casos, forman tal vez solamente el 20 % de todos nuestros Amigos de FB.
Nos referimos a usuarios en los que su perfil acusa miles de amigos.
Conocemos en profundidad a estas personas a las cuales leemos en nuestro FB a diario? , hemos dialogado con ellas?
Algunos, siguen siendo desconocidos para nosotros.
Por otro lado, nos volvemos ermitaños, inseguros y desconfiados, al salir a la calle, sin embargo, en una red social, compartimos fotos familiares, nuestras preferencias…y en ocasiones, mucho más que ello.
Hace unos días leí una nota sobre una persona que había anunciado por FB que se iba a suicidar y de hecho así lo hizo. No obstante, nadie de sus miles de “amigos” de la red creyó en sus palabras.
Nos preguntamos cuan enorme habrá sido la sensación de soledad y vacío que habrá sufrido, para tomar esa drástica decisión. Siendo la vida el tesoro más preciado que tenemos y debemos cuidar.
A veces una red social se transforma en una habitación desoladamente vacía. No debemos olvidar, que es solo un medio para comunicarnos, que puede ser útil, pero nuestro mundo se encuentra fuera de él.
Nuestros seres queridos y amigos se sentirán más contentos si podemos transmitirles nuestros sentimientos de forma personal, y no a través de una pantalla. Si alzamos el teléfono y aquél familiar lejano escucha nuestra voz, estará más cerca de nosotros.
Cultivemos la amistad con amigos que nos llenen la vida de presencias y no de ausencias. Crucemos montañas con nuestros pies, transformemos el mundo que nos rodea con nuestras propias manos y no con un simple clic :)Ilustraciones:- La vie en rose by glogoski.
–  Ciberolimpiada
Edición de imagen: La Musa Adormecida

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