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“Vivir en la matrix” II

Hace tiempo que no escribo en mi pequeño espacio,  de tanto en tanto hago una pausa, y ocupo mi mente en ideas y en pequeños proyectos, esos que tal vez no cambien el mundo ni armen grandes revoluciones ni nos hagan millonarios, pero nos alimentan el alma y  colman de sueños  el espíritu. Confieso que tengo siempre un cuadernito por allí, para no perder la costumbre de usar el lápiz y el papel, que amo a pesar de vivir en un mundo tan tecnológico. Muchas  veces escribo cosas en la compu, como notas que van quedando por ahí, que no las cierro, es decir no les doy un final, entonces las dejo dormidas. Y mientras de nuevo afilamos la pluma virtual ,les dejo un post viejito, pero creo que sigue siendo tan actual como tantas otras cosas :)

Hace poco hacía alusión al video de una entrevista a una antropóloga mexicana, que tuve la oportunidad de ver. Era realmente asombroso poder escuchar a alguien con una visión más amplia de la realidad social.
Claro que no todos somos sociólogos o antropólogos, pero sin embargo contamos con un pensamiento crítico como para reflexionar y dudar de ese minucioso recorte de la realidad que nos llega a través de los distintos medios de comunicación y de las redes sociales.
Cambiar nuestro foco para ampliar el campo visual nunca fue tarea fácil. Ello implicaría algo similar a subirnos por encima de una enorme muralla, para así alcanzar a divisar un entretejido social mayor del que vemos todos días desde ese pequeño mundo diario e individual.
A ello se suma, el hecho de que a veces nuestra atención se ve acaparada por las notas consumistas, comerciales y banales de la revista que acompaña el diario dominical. Las cuales se muestran vacías en su contenido, y con publicidades agasapadas que se dejan ver entrelíneas de forma grotesca.
A pesar de que estas notas, en su versión online, van unidas de un sinfin de comentarios críticos, nadie trata de mejorarlas o de brindar un contenido más fructífero. Con lo cual uno deduce que el interés de las mismas no está centrado precisamente en la calidad , sino el hecho de que se consuman, y con ello cumplen su cometido. Así nos llenamos de inmensas lagunas de información “basura” ¿Qué significa esto? Son datos que no nos van aportar grandes conocimientos, que sirven para distraernos solamente por un rato.
Eso no quiere decir que no tengamos derecho al entretenimiento, pero quizás uno de otro tipo. Ya que muchas de estas notas están disfrazadas o tituladas como periodísticas, informativas,…etc. Por ende, alguien distraído podría llegar a pensar que eso que está leyendo tiene valor de verdad.
Ahora bien, sabemos que no existen verdades absolutas, pero como decía esta antropóloga en aquella entrevista, las personas necesitan “certezas”. Y hay quienes están dispuestos a dárselas, entre ellos los medios que se encargan de adoctrinar a la masa social. Entonces, todo la información proveniente de los mismos la colocamos bajo la lupa? Para no caer en un extremismo o un escepticismo indeseado, tengamos en cuenta que hay hechos concretos que más allá de que aparezcan o no en los titulares de algún diario, la prueba de su existencia se halla: en nuestro entorno, en el día en día, en la calle, en los datos anecdóticos de personas cercanas…etc.
En resumen, concluímos que parte de esa información que recibimos tiene un contenido “real”. El punto es saber discriminarlo para no quedar atrapados en esta especie de Matrix virtual en la cual vivimos.

Todo está escrito en nuestra memoria II

En el Día del Libro, quería volver a compartir este post viejito.

Cuando no existían los medios tecnológicos de comunicación actuales, la tradición y la cultura de los pueblos se transmitían de forma oral. De igual manera llegaban a nuestros oídos siendo muy pequeños. Al crecer, los libros se convertirían en el medio a través del cual podíamos acceder al patrimonio cultural. Ellos nos permiten: crear, imaginar, pensar, y formar nuevas ideas, a partir del legado que otros dejaron impresos dentro de sus hojas. Es por esto que debemos protegerlos para que nunca desaparezcan, y no nos tengamos que convertir en “personas-libros”. (In Memoriam a Ray Bradbury)recuperacion-patrimonio-literario-oral-01

Ilustración: Recuperación del Patrimonio Oral Español

Après la tempête II

Antes de irme a dormir quería regalarles un  “archivo línea”,  que es  para mí como arrancar esa hoja amarillenta de nuestro “diario personal”, para traer nuevamente ese post viejito que hoy vuelve a tener un valor particular, y queremos recordarlo :)

A veces solamente hace falta el movimiento de una pequeña estrella para que todo el universo cambie. Adquiera mayor brillo o se opaque.
No siempre el cielo que se muestra ante nuestros ojos se encuentra poblado de estrellas o ángeles guardianes.

heavy-things-won27t-fly-by-27girltrippedDe vez en cuando pareciera ser que un ángel se pierde en el camino, y queda varado en medio de la tormenta con una sola ala, volviéndose humano.

Ilustración: Heavy things won’t fly by ‘girltripped

Entre sueños II

Entre sueñosContemplo ese cuadro en el que posa una bailarina. Mientras lo miro fijamente, ella cobra vida y se despega del lienzo. Mira hacia un lado y al otro. Y un instante cierra sus ojos, como si quisiera percibir cada paso con la fibra más intima de su cuerpo. Siente como el aire contornear su rostro en cada giro, y sus pies se despegan del suelo en solo repiqueteo mudo. Sus brazos son sus alas, rodeadas de silencio, sin embargo, entre sueños creer escuchar a un viejo piano acompañar sus movimientos. Miro una vez más el cuadro, y de nuevo la bailarina se sumerge en él, recuesta su cabeza y su mirada se pierde en el blanco del lienzo.

Ilustración:Lost In Motlon By Kitty Meijering

Fuente:AllPosters.com

La petite fille qui fait l’histoire II

Hoy mi “archivo en línea” va dedicado a un grande como es Quino, y lleno de humildad como tal….Algo que deberían aprender muchos ;) Feliz Cumple Quino!

quino2

No fue hace mucho que la descubrí, ahí estaba,
sentadita en un banco de una plaza,
como si esperará que alguien
la acompañará a contemplar la vida,
con esos ojos curiosos.
Siempre preocupada por el mundo,
apegada a su inseparable globo terráqueo.
Fue así como me dejé llevar de su mano,
para explorar el universo de esa niña
de cabello negro, espontánea, e irónica.
Mi querida Mafalda…

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Ilustración de Quino By La Musa Adormecida

Entre juguetes y monigotes II

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En el mes aniversario del blog, quería volver a postear la primera entrada que publiqué en mi pequeño rincón en el 2008.

Recuerdo lo difícil que era ser maestra en esos tiempos, teníamos que estar a cargo de cuatro osos, una jirafa loca, una tortuga, y…uno “indefinido”, nunca supimos si aquél muñeco todo peludo era un perro o un conejo, en fin, esas cosas de muñecos. Un libro de cuentos para cada uno, y ya está, había dado comienzo a la clase del día. Todos querían hablar al mismo tiempo, como maestra una debía poner orden a los gritos. Por supuesto, había que corregir miles de hojas con ese marcador grandote y bien rojo.
En nuestro pequeño mundo mágico e infantil, ser aquello que deseábamos, era tan fácil como abrir y cerrar los ojos. De repente nos invadió el bichito de la ciencia, en una oportunidad quisimos ser científicos y nos empezó a intrigar por qué Susanita, esa muñeca tan coqueta, cantaba tan bien y tantas canciones a la vez. Así fue que le practicamos una intervención quirúrgica, entonces, nació nuestro primer invento, sí un mini tocadiscos, ¿se imaginan? Eso sí, a la pobre Susanita le quedó un lindo agujero en su espalda, era una herida menor, nada que no se pudiera curar con un par mimos y besos. Pues, era así como se curaban todas nuestras nanas.
Pero la ciencia, no fue suficiente para nosotros, así que probamos ser banqueros, si hay algo que nos llamaba la atención cuando acompañábamos a nuestros padres al banco, era ese sonido producido por el golpetear del sello contra numerosos papeles. Algo que queríamos repetir, por lo cual, buscamos un objeto bien pesado para que nos hiciera de sello, miles de papeles de revista, y una vieja caja de cartón plagada de juguetes, haciéndonos de escritorio, que se encontraba detrás de la puerta de nuestro dormitorio. Todo estaba listo, un lápiz para hacer garabatos, porque por aquél entonces escribíamos en una lengua “no conocida”, por decirlo de algún modo. Nuestra imperiosa necesidad de hacernos entender frente al mundo de los adultos, nos llevó a buscar traductores, uno de ellos fue nuestro hermano mayor, que ya sabía leer y escribir. Pero como era un traductor sin sueldo, pronto se cansaba, y nos decía: “ya van a aprender a escribir”.
Todo era tan distinto, una vieja frazada colgada sobre la rama de aquél árbol de la abuela nos servía de carpa para jugar al campamento. Nuestra casita preferida era debajo de la mesa, allí teníamos a la mini cocina, el juego de té, y siempre había alguna amiga a quien invitar.
Nos gustaba patinar, pero nuestros patines eran de trapo y la pista de patinaje, no era precisamente de hielo sino de parket. Pero ello no importaba, lo importante era jugar.
Un día, decidimos ser artistas, y decoramos con nuestro arte aquella pared tan blanca que había pintado papá con mucho cariño. Nada mejor que miles de monigotes, hechos con crayones de diferentes colores, para darle vida a esa pared. Pero a veces los grandes, no entiende mucho de arte.

Así entre juguetes y monigotes crecimos. Al llegar a adultos, a veces nos colocamos un traje gris y dejamos de jugar, de reírnos de nosotros, de ser espontáneos. Es entonces, cuando debemos buscar ese niño que todos tenemos en nuestro interior para volver a sonreír. Y aunque ya somos grandes podemos seguir jugando. Lo importante es no dejar de soñar, porque de eso se trata la vida.

Ilustración by La Musa Adormecida

Despertar al saber II

“Espere unos minutos su información está siendo procesada”.

A lo largo de la vida, recibimos un caudal de información, proveniente de diferentes emisarios, entre ellos los relacionados con la educación. Pero, toda esa información es asimilada y procesada, al mismo tiempo? Una vez escuché a un profesor decir, que el conocimiento debía “madurar” en uno. ¿A qué se refería al hablar de la maduración del conocimiento?. Comenzamos a hilar posibles respuestas a tal pregunta, y la mejor fuente, es nuestra propia experiencia. Cierto es, que la información que llega a nuestra mente, como diríamos vulgarmente, no ingresa por un oído y sale por el otro, de alguna manera, tenemos una enorme base de datos sobre ella. Esta, no es utilizada, o procesada en su totalidad, permanece silenciosamente hasta encontrar una posibilidad viable para su uso, o que le otorguemos un significado. Podríamos decir, que quien le plasma un sentido a esa información latente, es otra más actualizada o relacionada con la misma. Pero, quizás haya otro, en este proceso, como nuestra propia maduración,en términos evolutivos. Entonces, aprendizaje y maduración guardarían algún tipo de relación? Nuestro poder de síntesis y organización pareciera ser mayor, en la adultez que en la adolescencia. Ello incide, a la hora de incorporar y asimilar contenidos durante nuestra estancia en el sistema educativo. Recuerdo, lo tedioso que nos resultaba estudiar Historia en ese período de nuestras vidas. Tal vez precisamente, porque nos encontrábamos tratando de organizar la propia historia personal, de ubicarnos en espacio y tiempo, en esa eterna disyuntiva, de saber que uno ya no es un niño pero tampoco un adulto, entonces quién soy? dónde me ubico? . Por tales interrogantes, entender la importancia de la Historia, que nos invita a resignificar el presente, y a proyectar el futuro, no sea fácil de asimilar como adolescente, en pleno proceso de reorganización psíquica. No podemos armar un rompecabezas ajeno, sin antes haber armado nuestro propio rompecabezas con las piezas que nos provee la vida. Pero, los tiempos en el terreno de la maduración, no son tan precisos como las agujas de un reloj. El proceso se lleva a cabo de forma diferente en cada persona. No es en vano, toda la información educativa que recibimos, de alguna manera es guardada, lo cual no quiere decir que sea asimilada en su totalidad. Habrá que esperar a que despierte, o sea procesada con el tiempo dentro de la mente de cada individuo.

Ilustración: Bookman By NoDate