Archivo de la categoría: De madrugada

Voyage

Leer a Cortázar era entrar en otro mundo, uno desconocido y colmado de palabras, pero también de imágenes. Una invitación a viajar sin pasaje, a esa París lejana e inalcanzable, que tal vez nunca conoceremos. Ver a Oliviera ingresar a ese teatro, imaginarlo empapado, huyendo de la lluvia, para convertirse en el héroe de la sala, frente a esa pianista desdibujada por el tiempo. Trae a la mente el recuerdo, de las tantas veces que buscando un refugio o una vía de escape, culminabamos en la sala de alguna charla académica imprevista, transformándonos en una especie de “Juana de Arco”, salvando de las brasas de la ausencia al orador de turno. Y de repente, nos encontramos pidiéndole disculpas al escritor, por la vaga lectura, por huir entre bambalinas a este mundo, al nuestro, el de todos los días. Para ver a los fantasmas desaparecer a la par que los terrones de azúcar se disolvían en el café de la madrugada. Esa pausa permitida, para alimentar a la demandante ansiedad, fiera atada y amordazada, a través de las migajas de nuestros miedos cotidianos.

Retratos

Dejando_recuerdos_by_VvalentineS

Empezar a narrar, con esa máquina de escribir gris y tosca, mientras todo calla y el café nos da permiso para soñar despiertos. Afilar la pluma para armar con palabras una historia. Como la del Quijote del pueblo, adoptado por la calle, encerrado en su cuerpo, y anclado en el exilio de la locura. O la de aquella mujer entrada en años, vestida de sueños y madre abnegada, que se dio una segunda oportunidad para terminar la escuela. O la de ese niño, que oscilando entre los transeúntes del viejo bar, mendigaba un pedazo de comida y de su infancia. O la del muchacho joven pero con aspecto de anciano, que gritaba en medio de la muchedumbre, mientras su alma se debatía entre el cielo y el infierno que se pasean sobre esta tierra. O la de esa mujer con acento extraño y voz ronca, fiel testigo del pasado y de esas voces provenientes de lugares lejanos.
Ellos son los retratos vivos de un tiempo silencioso y de una cámara anónima que busca contar una historia que la vez ya esta narrando a través de su mirada.

Ilustración: Dejando recuerdos by VvalentineS

A primera hora

Adoro los días de primavera anticipada, con un tinte de verano. 
Que por los jardines empiece a asomarse el aroma de los jazmines.
La larga caminata de la mañana, cuando abren el vivero, y veo a todas las plantas bostezar en
plena vereda, que me miran  al pasar, con ojo entrecerrado, como preguntándome que hago yo por esas horas, cuando el sol  recién acaba de apagar su despertador, y apenas extiende un brazo a lo lejos, acariciando el horizonte.
Mientras sigo caminando, la brisa fresca hace que el sueño se haga un bollito, y se acurruque en mi bolsillo, para asomarse al finalizar la jornada.
No soy la misma que vuelve sobre sus pasos por la tarde; el cansancio me interroga y me llena de dudas y no me deja disfrutar del bello retrato de la mañana.
Aun envuelta de sueño, mis musas se encienden, y entre tirones me sumergen en el pijama, y me invitan una vez más a soñar.
Ilustración:Singing in the rain by serhatdemiroglu

Jour gris

Pesa la lluvia que hoy sacude mis hombros.
Pesan las alas, que una vez más tropiezan con el viento, que camina de frente y a oscuras.
Pesa hasta la sombra, que se pierde entre otras en el camino.
Pesa el alma, que le murmura al cuerpo, suplicándole sus brazos.
Pesa la postal del destino, que siempre es incierto, y todos los días juega a los dados, mientras duermo recostada sobre mis sueños.
 Pesa el cielo que se rompe en pedazos,
como un espejo oxidado y ausente de luces,
cuando la nostalgia se sienta a conversar conmigo.
Pesa estas líneas colmadas de lamentos.
Pesa la pluma que se refugia detrás del tintero,y se llama a silencio.

Ilustración:Tangled angels I by temporary peace
Edición by La Musa Adormecida

A salvo

La lluvia copiosa,
casi violenta, golpea una y otra vez
sobre los vidrios de las ventanas,
que apenas escucho la voz de mis pensamientos.
Mi cuerpo se alegra de estar por fin en la cama,
a salvo de todo tormento exterior y ajeno.
Una taza holgada de leche tibia con sabor a miel,
sola me espera en mi mesa de luz,
mientras me convierto en un fantasma entre
las sabanas aun lisas, e ilesas de caricias.
La cortina blanca, que parece impaciente
yendo de un lado a otro, me hace sentir
que hay vida aquí.
Aun nadie duerme, y el viento hace guardia.
Ilustración:Qi By *Sortvind