Archivo de la categoría: Poemas II

“No te detengas”

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en los sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

Autor: Walt Whitman

Neonato

Cuéntame un cuento, a la orilla del río,
cuéntamelo muy despacio,
ni importa cómo lo cuentes,
se oirá como una dulce canción para mis oídos.
Cuéntame un cuento, ni importa si es aburrido,
seguiré tus ojos, como si me narrarás
la más intrépida aventura, que jamás he vivido.
Cuéntame un cuento, una y otra vez,
y me quedaré en tus brazos dormido.

Ilustración:Gimme Five By Le Kwi

Sobre egos oxidados

Este ego oxidado, que se pule a la sombra con tibias caricias.
Este ego oxidado, engrapado de
fantasmas de viejas guerras.
Este ego oxidado, que se peina
de orgullo, cuando agonizan
los reclamos, y la culpa se hace muda.
Este ego oxidado, que se viste de rey,
en los días festivos, cuando el espejo
hace alarde de su belleza obligada.
Este ego oxidado, de tantas disculpas,
añora sus tiempos de glorias lustrosas,
y cabalgatas honrosas.

Ilustración:Moon By *Mon-artifice

Desazón

Con un ala quebrada, y otra remontando vuelo, el mundo se ve al revés. Lo pequeño se hace enorme, y lo grande…casi casi no se ve. La luna, acusa su enojo, y las hadas parecen dormir.
Ilustración:Unleash my darkness by LuneBleu

Noctámbula

El gris cansancio
no me deja ordenar pensamiento alguno,
que tropiece con mi mente adormecida.
Ni una gota de jubilo
parece contener mi cuerpo,
que poco a poco, va cayendo
en las agarras de un sueño profundo,
que lo envuelve y lo acaricia,
haciéndole sentir el alivio
de finalizar un día, y
la mezquina ansiedad
de comenzar uno diferente.
El sarcasmo comienza a sonreírme,
mirándome de costado,
como alegando que no soy yo,
la que escribe por estas horas,
enfática, y aburrida.
con la pasión escondida
en un bolsillo,
con una lucha ganada
y otra perdida.Ilustración:Can t believe you re gone by night fate

Latente


Con las alas cansadas,
mojadas por el mar de la culpa,
aun me siento a soñar.
En mi paraíso perdido,
donde no existe el olvido,
aun me siento a soñar.
Con mi inquieta esperanza,
que no me deja cerrar los ojos,
a orilla de mi cama,
aun me siento a soñar.
Sin tu voz susurrando
mi nombre a lo lejos,
y aun cuando en mi cielo
haga frío, me siento a soñar.

Ilustración:I fell in love with an alien by vampire zombie

Melodía de palabras

Escribiendo en la soledad frente a una perezosa                                                                                    máquina de escribir, así me encontró la madrugada.

Sin el murmullo diurno de los saludos matinales,

ni el dulce e intrépido canto de los pájaros.
Nada de eso hay en la fría noche, cuando las luces se apagan,
y solo se escucha el repiquetear de los dedos contra las teclas.
Es cuando el cuerpo se encuentra con su alma,
como si de día se encendiera casi de forma automática,
y se apagara al llegar el crepúsculo.

Es ella quien lo sorprende, desnudo de objeciones,
y lo lleva a un viaje de ensueños por lugares
que nunca ha conocido.
A lo lejos se divisa mi pluma, que baila
casi ebria de sueño, pero con un ojo abierto,
por si el corazón se viste para la ocasión
y la acompaña en el baile, con una melodía de palabras
brotadas del lugar más remoto de su interior.

Ilustración: Dear diary By Alexandramaria